“CUANDO EL PARADOR DE ALARCON ES EL DESTINO DE MI EXPERIENCIA”

Me apetecía unir el coaching y mis #roadtrip y crear algo distinto a la hora de contaros las experiencias vividas. Porque cuando elegimos un sitio u otro para hacer un viaje, una escapada o simplemente por cercanía para pasar el día en un destino, sabemos que si lo vemos o vivimos a través de otra persona, estamos predispuestos a permitirnos dicha experiencia.

He pensado mucho como enfocar este primer post, para hacerlo atractivo y sobre todo que podáis plantearos a través de lo que cuento vivir vuestra experiencia.

Así que basándome en las 5 emociones primarias que nos mueven y nos ponen en movimiento tanto algo interno como externo. Voy a utilizar esta referencia, para explicar los diferente momentos vividos y resumidos en 5 experiencias que van a definir mi estancia.

Como soy mucho de aires y he dejado que me lleven a la Ilustre Villa de Alarcón, en sus orígenes fue musulmana y el Rey Alfonso VII la consiguió conquistar en 1184, gracias  la valía de sus hombres y en especial de Hernán Martínez de Ceballos. El cual debido a sus gestas cambió su apellido por el de Alarcón. Porque durante muchos años Alarcón fue conocida por la villa inexpugnable y con una impresionante fortificación.

El pueblo fue ganando importancia, prueba de ello eran sus cinco iglesias, en la actualidad solo hay cuatro. El ocaso de este esplendor se debió a la guerra entre Isabel La Católica y Juana la Beltraneja, siendo esta última defendida por el Marques de Villena, lo cual le costó la rivalidad con Doña Isabel.

La Villa de Alarcón se asienta en un promontorio de un cerrado meandro del Rio Júcar. Su nombre viene de los árabes – Alarcón = “La fortaleza” y la construcción del castillo del que deriva el actual.

Salgo de Madrid y dirección Carretera de Valencia A-3 hasta el desvío de Honrrubia, donde ahí cojo la antigua carretera de Valencia. La verdad que cantidad de recuerdos me han entrado de cuando era pequeña e iba con mis padres a Cullera y Gandía. La antigua carretera de Valencia, se ha quedado medio muerta y sin darme cuenta desciendo hacia el Embalse de Alarcón. Es un embalse ubicado en el alto del rio Júcar. La verdad que es una estampa preciosa, y ahí pienso que como podían conducir nuestros padres por estas carreteruchas y además llevando el coche cargado de miles de cosas. Me dejo deslumbrar por el azul verdoso de sus aguas y cuando me doy cuenta aparece ante mí el esqueleto de lo que era la parada de los autobuses que iban hacia Valencia. Una estructura de hormigón que en sus buenos tiempos albergaba viajantes que iban y venían hacia las playas valencianas o a Madrid. Allí paraban los autobuses de Auto-Res para poder tomar un refrigerio y es más ir al baño, que antes los autobuses no disponían de este servicio. Y lo recordaba mucho más grande… Ahora el desuso, los años lo han dejado decadente y sin vida.

Vuelvo de mis pensamientos, para desviarme a la Villa de Alarcón, que por cierto lo que he disfrutado del último trayecto y ahora se vislumbra espectacular tras una recta, aparecen los vestigios de edificios y del castillo. Ahí sobre el promontorio yergue la magnífica Villa, donde se une el agua verdosa azulada, las piedras que me hablan y me dicen que hay mucha historia.

Desciendo por una carretera estrecha para pasar por un arco de entrada y ahí me paro para poder deslumbrarme con la postal de esta de Villa tan llena de historia y solo puedo pensar que soy una privilegiada porque voy a dormir en un castillo y que en el Parador de Alarcón hay una reserva para mí.

Vistas Villa de Alarcón

La historia Alarcón esta ligada a su castillo viene determinada por su condición de plaza fortificada, lo que le valdría el ser cabeza de una de las regiones del antiguo Señorío de Villena.

Y cuando aparco mi coche en la plaza de entrada al Castillo y el que va a ser mi alojamiento, me doy cuenta que ya estoy con ensoñaciones de pensar como seria esto y aquello, porque adoro las piedras y sobre todo la historia. Recorro con mis ojos todo lo que puedo y me impresiono con la torre su majestuosidad y de sus almenas. Me viene a la mente algo que me dijo mi hija cuando fuimos al Parador de Jarandilla, “mami que hoy soy una princesa, que voy a dormir en un palacio”… Y una sonrisa sale de mi boca y de momento me veo a mi misma vestida de princesa y si voy a disfrutar de mi experiencia en el Castillo – Parador de Alarcón “Marques de Villena”. Erigido como fortaleza árabe en el Siglo VIII, y tras ser parcialmente derruido en el Siglo XII por Alfonso VII, fue finalmente levantado tal y como se ve hoy día a finales del Siglo XIV por D. Juan Pacheco, Marques de Villena.

Vista de la torre del Parador de Alarcón

Sueño

Como si de un sueño se tratara, llego a mi habitación dentro de la torre, es la 104 dedicada a Leonor Plantagenet, Duquesa de Gascuña, esposa de Alfonso VIII, impulsora de la poesía trovadoresca. Era la hija de Enrique II Plantagenet, rey de Inglaterra, y de Leonor de Aquitania.  Abrió la puerta al juglarismo más cortesano y al cultismo popular. Ayudó a potenciar las ideas constructivas del Cister y fue precursora de la aplicación del primer gótico en las catedrales de Sigüenza y Cuenca.

Y en esta habitación tan llena de historia, sueño y mucha magia que se descubre a través del grosor de sus muros, me asomo a la ventana como si de una princesa me tratara y puedo ver las maravillosas vistas de la villa de Alarcón. Pienso en el privilegio de esta estancia y de las personas que ahí han podido disfrutar de un sueño y que ahora en este espacio tan lleno de historia, el Barbireando cual princesa de rosa va a ir al descanso, en esta espectacular cama con dosel.

Cuando mis ojos se están cerrando y mi cuerpo acunado por Morfeo, sigo intentando mantener mis ojos abiertos para seguir disfrutando de los muros, porque una amante de las piedras siempre se queda embelesada con tan magnánima construcción y solo pido que no amanezca pronto, porque esta experiencia es de las que se va a quedar en las de las imborrables e irrepetibles.

Habitación 104 Leonor Plantagenet

Cuando amanece a través del ventanal entra luz y me despierta de mis sueños. Vuelvo a la realidad y me dejo llevar por mis pies que con la frialdad del suelo (que no tiene nada que ver con las épocas de antaño, porque es radiante), aunque yo soy muy de ensoñaciones y con pies descalzos y blancos, mi camisón y pelo suelto rubio… Y ya me digo Bárbara despierta que vas en pijama y no eres ninguna princesa, que el príncipe azul se le hizo tarde y no vino, es más que gusto el suelo tan calentito. Vuelvo a sentir una vez más los “Mimos de Paradores” que son tan especiales y te hacen sentir única.

Me acerco a ver ese amanecer en un lugar único e irrepetible que me recuerda que un día más ha empezado para mí y que hay mucho qué #barbirear.

Hay una frase que se queda grabada en mi cabeza “Y los sueños, sueños son… Y es ahí en los sueños donde te espero cada noche como desde hace muchos años para vernos. Y como si de una poesía trovadoresca se tratara, siento disgusto como amada, porque el amanecer nos separa y me recuerda que tengo que volver a la realidad”.

¡A seguir soñando bonito!

Torre de la Habitación 104

 

 

 

 

 

 

 

SENSIBILIDAD:

La sensibilidad es la facultad de sentir. De sentir cada una de las emociones que trasmite el poder de ser y estar en el Parador de Alarcón “Marques de Villena”. Y recorrer cada uno de sus muros y sentir que hay miles de historias que quieren ser contadas. Porque hay tantas ventanas, ventanucos, almenas desde donde el atardecer y el amanecer te dejan ciega. Te transportan a tiempos pasados o tiempos que ya no volverán o que simplemente no han existido.

Porque cuenta la leyenda que desde la habitación 104 con un grosor en sus muros para que no pudieran derrumbar la torre en caso de asedio.  Y ahí sentado en la ventana donde me he podido sentar, D. Juan Manuel pasaba tardes enteras escribiendo libros tales como el “Conde Lucanor” una de sus obras celebres.  Una obra cargada de enseñanza y moralejas:

A las cosas ciertas encomendaos
y las vanas esperanzas, dejad de lado”.

Y que verdad tan verdadera, tan llena de coherencia y de esto hace tantos siglos, porque ahí sentada en este rincón mágico, qué pensarían las personas de esa época… Serían tan distintas sus preocupaciones que las mías, las alegrías, los miedos… En fin creo que todo ha evolucionado, hay cosas que siempre están y siguen por los siglos de los siglos… AMEN.

Ejemplar del Conde Lucanor

SABOR

El sabor está en todo lo que concierne a este  Castillo. Sabor a historias, sabor a personas que hicieron posibles cada una de estas estancias tan llenas de sabor. Sabor a todo lo que aparece en cada momento que paso en este lugar mágico. Y sabor a comida y bebida, que es unos de los pilares de Paradores. Sabor a la tierra, a un producto de cercanía, a un producto que de verdad que sabe a España y por lo tanto a cada uno de los Paradores que la conforman.

Y aquí el tiempo se ha parado en un sabor a la provincia de Cuenca, a sus tradiciones gastronómicas que aparecen como manjares. Y yo ahí sentada en el comedor puedo hasta cerrar los ojos y pensar en una mesa corrida y llena de delicatessen, gente vestida con sus pompas y música amenizando el escenario tan cortesano. Ahí en la mesa cerca de la ventana, esperando a mi príncipe azul por si aparecía en último momento y poder disfrutar de una experiencia gastronómica con mayúsculas.

Porque el sabor a gastronomía conquense con platos estrella como el Lomo de orza, el Ajo Mortero, el Morteruelo y el Helado de Queso, para los que seleccionamos los mejores productos, aunque tampoco te decepcionarán los sabrosos pescados, como la trucha del Júcar, ni el pisto manchego. La cocina árabe dejó aquí su huella de forma muy especial en postres difícilmente resistibles para los más golosos.

La cocina del Parador de Alarcón sabe a Guiso manchego y Morteruelo Conquense, a perdiz en escabeche, a Duelos y Quebrantos, a dulces árabes y a quesos de La Mancha. Y la sed se sacia con excelentes vinos, elaborados con las afamadas uvas manchegas. Todo de la mano del chef José Saiz.

Degustación de Morteruelo, Ajo Arriero y Sopa Castellana.

Pude saborear de una degustación de entrantes de Morteruelo, Ajo Arriero y Sopa castellana. Además de un variado de quesos típicos de La Mancha y Zarajos, una tapa de casquería. De segundo pude degustar de una lubina con Pisto Manchego. Y para terminar un helado de queso que quitaba el sentido.

Degustación de Quesos Manchegos

Zarajos

Lubina con Pisto

Helado de Queso

SILENCIO

Y cuando vas llegando Alarcón, el silencio se produce, ese silencio que para el mundo y tras sobrepasar el arco de entrada a la villa, sientes que el tiempo se para y se convierte en silencio. Y ese silencio pasa a ser una forma del Parador, que te invita a escuchar los pájaros, el sonido de los árboles, el agua, de las piedras, del crujir de las maderas… Hasta el móvil se pone en silencio y mi voz algo alta, baja de timbre porque el silencio es una parte más de mi estancia y me dejo deleitar por ese silencio que me invade y me deja que mis pensamientos fluyan en ese mundo del shhhhhhhhhhhhhhhh.

Desde la Almenara del Parador de Alarcón

SlowLife

SLOWLIFE

“La desaceleración como fórmula para ser feliz”

“Porque en nuestro día a día no somos conscientes que somos adictos a la velocidad, porque estamos súper estimulados, nunca desconectamos y no vivimos el presente”. Con ese mensaje en el cerebro llego al Parador y con un objetivo muy claro: empezar a trabajar en esta nueva filosofía, con la cual me quedo, con unos principios muy claros:

  • Buscar los espacios Slow – El parador me brinda muchos de ellos, donde dejo que esos espacios me embarguen con su relajación.
  • Desconectar – Y eso es el propio espacio el que genera esa magia y que hace que pueda vivir el momento, sin recordar lo que me conecta con el exterior.
  • Encontrar el ritual Slow – Uno de los rituales que he descubierto, ha sido el poder desayunar sin prisas, sin carreras. Donde además me ha maravillado la idea de que el servicio sea tan excelente y tan orientado al mimo. Un desayunos servido en mesa tipo brunch en el que puedes disfrutar tanto frutas, productos dulces y salados.

    Desayuno Parador Alarcón

    Huevo Benedict

 

Pues con mucha pena y llena de felicidad me despedido de este nuevo rincón del ¡Barbireando por Spain !.

Colorin, colorado está experiencia ha terminado …  #BarbireandoporSpain ??.

http://www.parador.es