Boston

Lo de saltar el charco es algo que que me gusta desde niña y que en mi familia se ha fomentado mucho. Cuando vi la oportunidad de poder ir a Boston y aunar mi mundo profesional junto amigas del gremio no lo dude. Ya que pocas veces se dan estos ingredientes y ya sabéis que soy de la filosofa de aprovechar cada oportunidad. Así que me enrolé en esta aventura para conocer lo que llaman “ Nueva Inglaterra”.

Ya podéis imaginaros cuando tres amigas se juntan, las cuales nos conocemos de hace ya más de 1 lustro y nos unieron en sus días nuestros máster de RRHH. Somos evaluadoras natas y lo hemos llevado a la práctica tanto en horas laborales, como en horas de alterne. Porque no hay nada como sentarte en un restaurante y con vino en mano (por cierto muy frío y de California – He venido muy agradecida de descubrir esa variedad- En concreto la de Ñapa). Así que podéis imaginar cuando las tres con nuestro ojo de intentar ver en poco tiempo el mayor número de competencias lo extrapolamos a los momentos ocios, hay risas aseguradas, hay complicidad porque hablamos el mismo idioma y me sale la vena wikipedia “como dicen ellas” porque además servidora es más especialista en todo lo que tiene que ver con hostelería y restauración. Y estaba claro que como soy una mujer que le gusta organizar el cotarro del Probando-Probando ya lo lleva todo más que maquinado para ir a este sitio u otro y poder compartir con vosotros en las RRSS.
Boston es una ciudad que me maravilló desde el Momento 1, si soy sincera que <me gusta serlo>, no era un destino que tuviera marcado en mi lista y como no temí expectativas, ha sido un descubrir fantástico lleno de magia.
Debo decir que me encanta pensar en cómo sería esa llegada de los ingleses al nuevo mundo, al crear una Nueva Inglaterra… Porque hay algo que es ineludible, la marca de euros está en todas partes, las casas victorianas hacen que te pierdas en sus historias y de repente piensas que verás salir a una mujer con un maravilloso vestido, atusándose el pelo y coche de caballos esperándola en la puerta. Ainsss ya sabéis que soy muy fantástica en todas partes.
Boston es símbolo de libertad, de quitarse las trabas religiosas de la vieja europea, y fue como crear algo nuevo pero con un ADN ya establecido. Debió de ser una gran aventura, donde trabajarían mucho para conseguir construir una ciudad que tiene puerto y que debió de ser una locura de tránsito.
Es una rica y se nota, ahí se funde los macro edificios con estas casas tan europeas del siglo XVII y que a la vez me confluyen un Sky Line maravilloso.
Lo mejor para conocer la ciudad es hacer el Free Trail, donde a través de un camino rojo y caminando descubre que es Boston con tus propios pasos. Ahí puedes descubrir que existió una revolución del TÉ, que hay muchísimas iglesias y que son lugares de aúnan el culto y la cultura, que querían que toda la gente supiera leer y saber ( cansados de la idea de que la educación era sólo para los más pudientes). En esta ciudad se hizo la primera escuela pública para todo el mundo, que oso tan fuerte. Una biblioteca maravillosa, que tanto sale en las pelis y en la cual puedes llevarte hasta 75 libros.
Anécdotas que te dejan la boca abierta, en un principio las langosta se las daban de comer a los presos.. Ese bocado tan delicioso que ahora es un lujo tomarlo. Puedes por un momento entrar en tabernas del Siglo XVII y sentir casi que te teletransportas a esa época donde el whisky y el aguardiente correría por las barras.
Sin duda ese camino es el mejor embajador de Boston y de su pensamiento libre o llamémoslo “ el sueño americano”.
Otra de las cosas que gustan de Boston es su río, las ciudades con ríos que desembocan en el mar me chiflan. Me gusta cruzar sus puentes y si encima al otro lado esa Cambridge pues mejor. Ahí se ve la cultura de esta ciudad, donde Harvard es el mejor baluarte sigue en pie desde 1636, es la primera universidad de EEUU. Que maravilla que se pueda disfrutar de este espacio, sobre todo sentir que tanto concomiendo se puede notar nada más cruzar su puerta.
Cuantas cabezas pensando en ese espacio!!!
Todo esto se une con una ciudad nueva, con una ciudad llena de empresas y muy recibida en el tema de sanidad.
Si tuviera que quedarme con una experiencia en un edificio nuevo – Sin duda la cena en el edificio Prudencial – Planta 52 del TOP of The HUB – Poder descubrir el 360 grados de Boston, sobre todo cenar manjares, estar bien acompaña y un servicio Excelente.
Su gastronomía se basa en la langosta y las ostras, que son dos baluartes de su ciudad. Puedes descubrirlos en muchas formas y sobre todo seguir degustándolos en Hosterias del siglo XVII… Eso es mucho!!!